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Viñeta de Forges

Comparto con vosotros de nuevo el artículo que he escrito este mes para el portal Jobsket -que aprovecho para recomendaros si es que aún no estáis dados de alta: te valoran el CV, puedes promocionarlo en internet… ¡tiene opciones muy interesantes!-, publicado por ellos aquí. Espero que os guste!!!!

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Os va a ocurrir a menudo que debáis pasar el filtro de una empresa de selección o, incluso, un headhunter, antes de acceder al cliente final, a la empresa que ofrece el puesto de trabajo que os interesa.

Empecemos por distinguir entre ambos:

Una Empresa de Selección de personal es una consultora especializada en identificar candidatos para puestos medios y medios-altos abiertos en la empresa contratante. Los candidatos suelen localizarse a través de anuncios en los distintos medios o a través de la búsqueda por redes o contactos. Los Headhunters o cazatalentos son también consultores especializados pero su metodología consiste en realizar búsquedas activas de candidatos – a través de contactos, referencias, investigación de mercado – para puestos directivos, puestos de alto nivel.

Tanto en metodología como en los puestos a los que acceden ambos tipos de empresa difieren (aunque en ocasiones no radicalmente), pero muchos aspectos y claves del proceso son comunes. Vamos a verlo en dos partes: empezaremos con las empresas de selección y en el siguiente artículo hablaremos de los Headhunters.

~ CÓMO ACTUAR ANTE UNA EMPRESA DE SELECCIÓN ~

Has estado mandando Currículums a distintos procesos que te interesaban, y un buen día…  ¡tachán! recibes la tan esperada y ansiada llamada: una Empresa de Selección ha identificado tu Currículum como un posible encaje con un puesto abierto. Para empezar, desde el momento en que ves un número de teléfono que no conoces en tu móvil y tomas la decisión de contestar o no, ya estás en el proceso y estás ganando o perdiendo puntos, ¡tenlo en cuenta!

~ Prepararte antes de la llamada

El consultor que lleve el proceso no busca identificar al más brillante o al más competente: trata de escoger a quien, cumpliendo todos  los requerimientos necesarios, mejor encaje en la cultura de su cliente, a quien mejor se vaya a adaptar a la realidad y dinámica de la empresa. No podrás, por tanto, saber de antemano ni las respuestas perfectas ni si eres el candidato perfecto, ya que no contarás con la información clave con la que poder contrastar si realmente eres quien mejor encaja con las necesidades del cliente. Te digo esto para que intentes tomarte el proceso con calma, siendo tú mismo, y considerando que tú también debes estar seguro de que la empresa es la que mejor encaja contigo, con tu forma de trabajar y con tus perspectivas futuras.

~ La llamada de teléfono de la empresa de selección

Esa primera llamada, aunque te pueda parecer un mero trámite, aunque sea breve y no te aporte nada, es la primera prueba. Es la primera tanda de descartes que está haciendo el consultor para convocar a entrevista sólo a los que más posibilidades tengan de encajar con su cliente. Lo más probable es que en esa llamada no recibas prácticamente ninguna información adicional a la publicada en el anuncio: ni el nombre de la empresa (si no estaba indicado en el anuncio), ni las condiciones concretas del puesto, nada. Esta llamada es para que el consultor tenga un primer “feeling” sobre ti y verifique algún aspecto relevante para decidir si eres un candidato viable o no.

¿Qué puede hacer que quedes descartado en esta primera prueba? Lo primero y más claro: cualquier incongruencia entre lo que has escrito en tu CV y lo que demuestras en esa llamada. Si en tu Currículum o carta de presentación has dicho que eres un “hábil comunicador” pero al teléfono no das pie con bola, respondes con monosílabos y eres incapaz de “engancharle” de ningún modo… hará que dude de tu Currículum entero!!!

Déjame, por tanto, que haga ahora un paréntesis para recalcar algo importante: en un Currículum NO SE MIENTE. ¡¡Es tirar piedras sobre tu propio tejado!! Puedes obviar detalles que no sean relevantes o que no te dejen en el mejor lugar, puedes resaltar únicamente lo mejorcito mejorcísimo que hayas hecho… mientras sea cierto y  demostrable, perfecto. Pero de verdad, te aconsejo que nada de lo que digas en ese documento TAN importante para tu futuro sea mentira. Es tentador pero ¡no vale la pena que alguien ponga en tela de juicio tu honestidad!

~ Cómo actuar en la entrevista telefónica

Es la primera impresión que le causas al consultor, y ya sabes que “No hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión”, o sea que tienes que estar alerta: para empezar, previamente debes preparar un buen registro de todos los CVs que mandas, a quién y para qué puesto porque te dará un punto positivo que sepas exactamente de qué puesto estáis hablando y así demostrar que el *enorme* interés que dices en tu carta de presentación que tienes por *ese* puesto, sea verdad ;D.

En esta llamada debes intentar mostrarte relajado, escuchar activamente la información que te da el consultor y especialmente lo que te está preguntando; contestar sin rodeos –como los nervios nos traicionan haciéndonos hablar más de la cuenta ¡vigílate!-, dando respuestas directas y sinceras. No es el momento de convertirte en una ametralladora de preguntas, intentando averiguar por todos los modos qué empresa está detrás del puesto, cuánto te van a pagar, cuántos días de vacaciones dan al año… deja esa parte para la entrevista personal: cuando el consultor vea que hay posibilidad de presentarte al cliente, te dará toda la información que precises. Es mejor que en este momento te intereses por enterarte bien del proyecto, situación y  necesidad de la empresa para que tú también puedas hacer tus valoraciones.

Es muy probable que en este punto te hagan una pregunta clave: tu salario.

Esta es un arma de doble filo y hay que saber emplearla con mucha cabeza. En cualquier caso: el consultor conoce el mercado, conoce los sectores, las empresas, los puestos y los salarios que se manejan. Vamos, que es tontería intentar engañarle, el margen que tienes es pequeño. Tu nivel de experiencia, conocimientos y edad marcará el rango en el que te mueves. Si no quieres dar un dato exacto puedes darle la cifra que *te gustaría* ganar, o el mínimo que aceptarías. Está el socorrido “el dinero no es lo que me motiva a cambiar sino el proyecto de la empresa” (blah, blah, blah), o incluso la respuesta a la gallega: ¿en qué cifras se mueve el cliente?, pero al final tendrás que retratarte en un precio, no habrá más remedio, porque es un aspecto clave para el consultor saber si estás dentro del presupuesto o no.

~ La entrevista personal

Vale, una vez pasada la primera criba, queda poner toda la carne en el asador en la entrevista personal. No vamos a ver aquí todas las técnicas de las entrevistas de trabajo, eso ya lo tratamos en un artículo anterior –y el tema da para que escribamos más, no te preocupes!-, sino específicamente qué tienes que tener en cuenta en este caso, en la entrevista con la empresa de selección. Vamos allá:

Quien tienes delante es humano

Por muy objetivo que quiera ser, se verá influido por la química que se establezca entre ambos, o por entendernos mejor: por lo bien o mal que le caigas. Tu objetivo por tanto es que te vea como una persona agradable, alguien con quién él se sentiría a gusto trabajando.

El consultor no trabaja para ti sino para el cliente

Es importante proyectar confianza pero no bajes la guardia y hables de más. El consultor intentará que te sientas cómodo, incluso acercarse para que le trates de tú a tú pero recuerda SIEMPRE que no es un amigo ni un colega, es un profesional que está tratando de cumplir con el objetivo que le ha puesto su cliente y busca y evaluar tu personalidad y estudiar tu compatibilidad. Por tanto, recuerda: tono cordial y cercano pero sin bajar la guardia en ningún momento!.

Adáptate a su estilo y nivel

Puede que te encuentres con un consultor que esté muy familiarizado con los pormenores del día a día del puesto vacante y puede que no, o sea que en la duda, evita el exceso de tecnicismos, entrar en detalles demasiado concretos y enrevesados de los entresijos del trabajo en sí o usar en exceso la jerga del sector. Trata en todo momento de adaptarte al nivel y profundidad técnica que quiera tratar él, no cometas el error de intentar “impresionar” soltando una ristra de siglas que a lo mejor no le están diciendo nada. No pretendas epatarle con todo lo que sabes, sino demostrarle lo que eres capaz de lograr.

Plantéate la entrevista como una negociación comercial

El consultor tiene algo que ofrecer y tú también: AMBOS debéis decidir si os interesa la transacción comercial. Con tacto puedes preguntar lo que quieras sobre la empresa cliente, aunque respetando la confidencialidad de cualquier información que el consultor no pueda darte en este momento. Te recomiendo que te centres en conseguir el máximo de información del puesto en sí, de a quién reportarías, pregunta por el ambiente de la empresa, la media de edad, la cultura de la empresa, lo que más se valora…

No busques que te presenten al cliente por las razones erróneas

Ni por mera amistad, ni por pena, ni por filantropía te presentará una empresa de selección a un cliente arriesgándose a desprestigiarse si realmente no ven que cumplas las condiciones para asumir el puesto, o si tu forma de ser y/o trabajar no se ajustan a la cultura de la empresa. El consultor debe cumplir unos objetivos concretos, o sea que no será ni un borde ni un mal profesional si, aunque tú creas lo contrario, debe decidir no presentarte al cliente.

[N. del A.: Habrá casos en que lo sea, no digo que no, pero estoy partiendo de un estándar de profesionales de selección con un mínimo de ética, conocimientos y sentido común, porque en caso contrario, apaga y vámonos porque no existen ni reglas ni recomendaciones que te pueda hacer…]

La empresa de selección no es quien decide si te contratan

Por supuesto que tienen un poder de decisión muy importante: ellos deciden si te presentan al cliente o no, pero debes entender que en última instancia sólo recomiendan, no deciden. Es decir, que si en este proceso no resultas elegido, no cargues contra el consultor, es más: asegúrate que quedáis en buenos términos, que agradeces su tiempo, que le pides amablemente que te tenga en cuenta para procesos similares, y que dejas la puerta abierta para manteneros en contacto e irle actualizando tu situación. ¡No desperdicies el tiempo invertido y el contacto conseguido!.

~ Si no te eligen, no te lo tomes como algo personal: probablemente te han hecho un favor

Sé que suena raro, pero créeme cuando te digo que aceptar a la desesperada un trabajo en una empresa en la que no encajas puede ser una auténtica pesadilla. Incluso las que pintan más ideales y maravillosas pueden convertirse en un calvario para alguien que tiene distintas expectativas, forma de ser, de trabajar, ilusiones, etc. A lo mejor no el primer mes, que por fin cobras una nómina, pero de un modo o de otro, terminará volviéndose en tu contra.

Y en cualquier caso, que no te hayan seleccionado en este caso no significa que seas un mal profesional, ni que haya ningún problema contigo, sólo significa que en este caso concreto no encajas exactamente con lo que busca esta empresa. Punto.

Si este proceso no cuaja, sal de las entrevistas con la cabeza bien alta y tu confianza enterita;  habrás logrado un buen contacto con el consultor, y debes aprovechar la experiencia para hacer autocrítica y estar más preparado para las entrevistas que están por llegar.

Fuerza y valor!

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Viñeta de Brot

Tal vez ha sido casualidad que me haya topado con un número especialmente alto de candidatos que dicen esto de sí mismos (¿casualidad? Grissom diría que las casualidades no existen, ya sabéis! ;D), pero sea como sea, necesito haceros llegar este aviso por si os encontráis a punto de decir esto de vosotros mismos en la próxima entrevista o en vuestro Currículum:

Ser perfeccionista (o decirlo) no es necesariamente bueno.

A priori, parece una buena idea, pero si el reclutador se ha topado con gente realmente perfeccionista a lo largo de su carrera, puede que no guarde el mejor recuerdo de esta persona (incluso sin llegar al perfeccionismo obsesivo, que puede ser una patología).

Un perfeccionista puede convertirse en un cuello de botella. A menudo se tiran el doble de tiempo para hacer cualquier cosa porque tienen que asegurarse que cada pequeño detalle es perfecto. Esto puede ser un valor añadido para ciertos trabajos, pero para cualquiera que trabaje en equipo, de cuyo trabajo dependa que los demás puedan hacer el suyo, o que tenga que seguir un ritmo de trabajo alto… probablemente no lo será.

Un perfeccionista puede simplemente no aceptar cometer un error, lo cual no sólo le hace tardar más en terminar su trabajo, sino que además se revisará a sí mismo una y otra vez y probablemente además no acepte naaaaaada bien las críticas. O tras ese perfeccionismo se puede esconder una profunda inseguridad en su propia capacidad, lo que puede provocarle bloqueos completos: si no hacen nada, no pueden fallar, por tanto procrastinan todo lo posible.

[Para todo hay excepciones, gracias a Dios, y evidentemente hay puestos de trabajo concretos o sectores específicos donde el perfeccionismo es el valor añadido: trabajos de laboratorio, de investigación…]

Francamente, siendo alguien que ha gestionado equipos de trabajo y que ha seleccionado a gente, creo que el afán por hacer bien las cosas unido a la flexibilidad es lo que mejor funciona. El perfeccionismo es rígido y a menudo intolerante, establece objetivos de excelencia pero tan centrados en la consecución, que no suele aprender de la experiencia.

Y en un momento en que los mercados cambian tan rápido, trabajamos a ritmos vertiginosos y en situaciones ambiguas y complicadas, es probable que un reclutador prefiera antes a un candidato *adaptable* que a uno *perfeccionista*, a uno capaz de aprender de los errores que a quien no se los permite.

Aunque…:

“La gente que se llama a sí misma «perfeccionista» casi nunca lo es en realidad, mientras que los verdaderos perfeccionistas nunca andan por ahí diciéndolo.” Stephen J. Dubner

Si ya lo decía siempre mi madre (que son las que lo saben todo): “Lo mejor es enemigo de lo bueno…” 😉

¿Qué pensáis?

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Viñeta de Forges por cortesía de M.Teresa Plana 🙂

Si aun no has leído ninguna recomendación sobre cómo preparar tu CV, o andas con prisa, o piensas que tu Currículum está ya “más bonito que un San Luis”… asegúrate al menos de NO cometer estos errores que te indico a continuación, y ya irás por mucho mejor camino que… casi todo el mundo. Voy a ser rápida e ir al grano, o sea que toma buena nota:

~ Da sólo información relevante ~ Lee el resto de esta entrada »

Viñeta de Forges

[Originalmente publicada por Jobsket aquí]

Mucho se habla sobre las cartas de presentación entre los que estamos vinculados de alguna manera con la selección de personas, y la verdad es que tienen sus detractores y sus defensores.

Yo no las defendería a muerte pero no las tiraría a la basura en general, simplemente distinguiría: una carta de presentación bien enfocada, centrada en lo verdaderamente relevante para el seleccionador y escrita sin rimbombancias, sí ayuda. Cualquier otra cosa, no lo mandes. Lee el resto de esta entrada »

Viñeta de... hace falta decirlo? Forges 🙂

Si tienes la (aunque sea ligerísima) impresión de que tu Currículum es demasiado largo… seguro que lo es. Dado que en la primera revisión de un Currículum el reclutador no le va a dedicar más de 20 segundos, piensa detenidamente si es tiempo suficiente para leer todo lo que has incluido… y enterarse de algo sin tener que releerlo.

[Haz esta prueba: dale tu CV a algún conocido, que lo tenga en sus manos 20 segundos y pasado ese tiempo que te diga cuáles son tus puntos fuertes como profesional. A ver qué es lo que está transmitiendo tu CV.]

Si bien no está declarado pecado mortal que un CV pase de dos páginas, lo cierto es que si es más largo, o si en esas dos páginas básicamente no queda ni un espacio en blanco, las posibilidades de que ese Currículum tenga éxito… son pocas.

Pero es cierto que hay perfiles –lo veo muchísimo en los más técnicos (los informáticos, sin ir más lejos) y en los perfiles académicos- que o bien tienen muchas certificaciones, cursos, publicaciones… o bien una enorme lista de proyectos en los que han trabajado – cada uno de ellos en su  entorno específico, etc. Y esto es, evidentemente, parte esencial de su bagaje, es su portfolio de trabajos.

¿Qué hacer, entonces? Separar. Lee el resto de esta entrada »

 

Viñeta de Doug Savage - "Test de Inteligencia Laboral. Pregunta #72" / "Elija la imagen que completa la secuencia"

Te ha tocado ponerte a buscar trabajo. A ti también (chít!). Ponerte ahora a cambiar, a adaptarte, a actualizar el currículum, empezar a llamar a gente para pedirles favores, a luchar contra la incertidumbre, a reinventarte… ayyyyyyy!!!!

Con lo desentrenad@ que estás en el tema; la pereza, el miedo, la angustia que te mata… encima no tienes la más mínima confianza en el mercado, en tu suerte, en lo que vales…

Y ahora por dónde leches empiezas?

Pues mira, empieza por acabar de lamentarte, lamerte las heridas y cambiar la actitud. Así no vas a ninguna parte. Ponte en perspectiva: esto no es más que otra etapa, como lo es todo en la vida. Es humano el miedo al cambio y especialmente el miedo a no poder pagar la hipoteca. Es humano echarle la culpa al gobierno, al mercado, a los bancos, a las subprime y a todo lo que se menea ;). Vale, como es humano, permítete un rato de pataleta –un ratito-, y hala, a agarrar el toro por los cuernos: el dueño y responsable único de tu futuro eres tú. Lee el resto de esta entrada »

Viñeta de Mel

La mejor recomendación que te puedo dar con respecto a la carta de presentación es esta: si no te vas a tomar la molestia de hacerla BIEN, no la mandes.

Cada movimiento que haces en el proceso de búsqueda de trabajo tienes que tener muy claro para qué lo estás haciendo – el fin último es VENDERTE, ¿no? Bueno, pues plantéatelo como lo hace la gente de marketing de Coca-Cola, por ejemplo. En este caso, tu producto eres tú. ¿La gente de Coca-Cola hace campañas de marketing, anuncios o promociones mediocres? Pues no. Está todo pensado, calibrado, conocen a su cliente, conocen sus puntos fuertes, se esmeran, innovan, son creativos, directos, precisos. Lee el resto de esta entrada »

Viñeta del gran Forges

You cannot change anything in your life with intention alone (…). Intention without action is useless.” C.Myss

(“No puedes cambiar nada en tu vida sólo con la intención. La intención sin la acción no sirve de nada.”)

Probablemente no soy la persona más adecuada para hablar de esto (ya hemos hablado de ello antes ;)): procrastino (qué desperdicio de palabro: sólo significa diferir, aplazar… ;), tengo mucha menos fuerza de voluntad de la que quisiera, soy muy emocional… pero lo intento. Bueno no, no voy a decir que lo intento, porque cuando hablamos de buscar nuestra propia felicidad, no hay intentos que valgan: se logra o no se logra. Pues eso: a veces lo logro… y otras no ;). Lee el resto de esta entrada »

Viñeta de Savage - "Por qué quieres trabajar aquí?" "Hmmm..." "No, en serio, es que yo trabajo aquí y no tengo ni idea por qué"

Esta semana he vuelto a colaborar con el portal Jobsket en su boletín de artículos y ofertas :). Este es el artículo, por tema “Cómo afrontar una entrevista de Trabajo”. Espero que os guste 😀

No creas que es fácil hacer *buenas* recomendaciones sobre este tema. Encontrarás tropecientas páginas que te digan lo que debes hacer antes de la entrevista: que previamente revises la información corporativa de la empresa para poder lanzar algún comentario que demuestre que al menos te has molestado en averiguar; que llegues 15 minutos antes, que vayas aseado, peinado, trajeado y oliendo bien pero de manera sutil… vale, estas son las recomendaciones “básicas”, sensatas y que no hay que dejar de escuchar. Lee el resto de esta entrada »

Viñeta de Ziggy - "...por qué dejaste tu último trabajo?" "... la empresa se mudó... y no me dijo dónde"

Pensaba esperar algo de tiempo antes de volver a hablar sobre las entrevistas, pero visto el éxito de crítica y público que ha tenido el post anterior ;), me ha apetecido volver sobre el tema.

Doy por sentado que si has llegado al momento de la entrevista es porque te han visto potencial para encajar en el puesto, por tanto tu objetivo es demostrar que realmente es así. Nunca debes, por tanto, presentarte a una entrevista sin haberla preparado. Esto no te asegura que lo lograrás, pero sí que tendrás muchas más posibilidades: el entrevistador querrá conocerte y asegurarse que tus capacidades y expectativas están en línea con las del puesto, y nunca lo podrá averiguar si no eres tú el que mejor lo sabe y quien mejor lo transmite.

O sea que vamos a revisar más preguntas:

Si no has aguantado mucho en tus últimos trabajos (“Job Hopping”) Lee el resto de esta entrada »