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Viñeta de Forges

Viñeta de Forges

La palabra de moda es Networking. Y no falta razón: se estima que un 60 – 70% de los puestos de trabajo se cubren con candidatos que alguien ha referenciado.

Nos bombardean con la importancia de crearse una red de contactos, sabemos la relevancia de que alguien te *avale* y encima lo tenemos infinitamente más fácil que nunca: las redes sociales y profesionales nos han abierto un mundo de posibilidades de contacto.

No es lo que conoces, sino a quién conoces

Pero es como todo: si no lo haces bien, probablemente no te servirá de nada.

Hacer networking no es añadir en tu perfil: “En busca del próximo reto profesional” y ponerse a enviar mensajes a diestro y siniestro en LinkedIn con el texto por defecto: “Me gustaría añadirte a mi red profesional” para “aumentar –al menos estadísticamente- las posibilidades”.

¡Eso es la ley del mínimo esfuerzo! ¿qué quieres conseguir con esto? ¿A cuánta gente has ayudado tú que te haya abordado de esta manera o que hayas visto que en su perfil pone que está buscando trabajo? Pues eso.

La obsesión por el networking nos ha hecho ponernos a contactar con todo lo que se mueve… pero no de una manera eficaz. Nos hemos centrado tanto en el medio –estar dado de alta en todas las redes, tener mi perfil al 100%, cuanta más gente tenga en mi red mejor…- que nos estamos olvidando del contenido. Nos olvidamos que esto de la red de contactos está basado –como su propio nombre indica-, en el contacto humano.

El networking es un deporte de contacto

No me refiero a que tengas que conocer a todo el mundo personal y físicamente, no por Dios, si hacerlo online es estupendo –y ya llegará el momento de desvirtualizar a quien más te interese-, pero al menos que los contactos que inicies a través de la red, sean fructíferos.

¿Cómo?

~ Lo primero: hazte visible ~

Si la gente no sabe quién eres y lo que haces, poco les vas a interesar como contacto. Es fundamental empezar por trabajar tu reputación online antes de lanzarte a contactar a diestro y siniestro.

No hace falta que tengas un blog, no tienes que escribir un libro y publicarlo en Bubok ;D. Simplemente los grupos de interés en LinkedIn te dan una oportunidad estupenda para ir dejando tu huella, ir demostrando lo que sabes. Comentar en otros blogs también es otra forma de dar tu opinión sobre los temas que te interesan – y hoy en día, me apuesto a que, por raro que sea lo que te interesa, hay alguien escribiendo un blog sobre ello! -.

~ No pidas trabajo ~

Ese no es el objetivo del networking. Sí, claro que lo que quieres es encontrar una oportunidad profesional, pero si lo haces de esa manera, se notará tanto tu desesperación, que la gente huirá de ti. Para que alguien se interese por ti tienes que mostrar que mereces el interés, tienes que establecer una relación. Y luego vendrá pedir favores.

~ No es sólo hacer un contacto, sino llegar a los contactos de tus contactos ~

No elijas a la gente con quien contactas únicamente por su potencial para darte un trabajo. Por esa regla de tres, sólo te interesarían los Directores de RRHH ;). Encuentra gente que se mueve en el sector que buscas, gente que trabaja en la empresa que te interesa, gente que escriba sobre temas que te interesan, etc. Lo que buscas es interactuar con tus contactos, que te conozcan y darles razones para que a su vez se animen a introducirte a otros contactos o estén con las orejas abiertas para ti.

Es interesante tener una red diversa, no sólo gente que sea exactamente como tú, porque no sabes por dónde pueden llegar las oportunidades.

~ Personaliza el primer acercamiento ~

Hay un arma poderosísima que usamos demasiado poco: centrar el interés en la otra persona. Ni mensajes automáticos ni comenzar agresivamente pidiendo trabajo, sino decirle algo que capte su atención, por ejemplo: qué hay en su perfil que te ha interesado. Si tenéis algo en común –experiencia, estudios, pertenencia a algún grupo-, si ambos conocéis a alguien o si vais a coincidir en algún evento… coméntaselo. Personaliza, sé humano, cúrratelo un poco!!!

Será la parte personal la que le enganche, la que le despierte la curiosidad por saber quién eres, la que abone el terreno para el futuro.

Pero no empieces por pedir un favor a alguien que aún no te conoce. Plantarle de buenas a primeras un mensaje pidiendo que te referencie para un trabajo, que te ponga en contacto con alguien, etc., no es networking: es venta directa. No digo que esto no vaya a funcionar nunca, pero es fácil que te salga el tiro por la culata, que le pongas en una situación difícil y que su vía de escape sea “pasar de ti”.

~ Y ahora: interactúa! ~

Una vez que has llegado a este punto no te limites a regocijarte por el número de contactos que tienes: si lo estás viendo como un número, como un número te responderá. Mira las personas que hay ahí, interactúa en los grupos, contesta a sus preguntas, mándale un mensaje con algún artículo interesante… date a conocer: sé tú.

Lo normal es que a la gente le lleve un poco de tiempo confiar en ti: las relaciones no se crean de la noche a la mañana, por tanto tienes que invertir en ellos antes de pedirles un favor, antes de ponerles en situación de decidir si avalarte.

Es mucho más difícil que alguien que ya ha iniciado una interacción contigo, te ignore cuando te intereses por algún puesto en su empresa, en cambio si lo único que tienen es un mensaje automático tuyo y cero esfuerzo, te aseguro que no dudarán en ayudar… a otros.

~ Cultiva las relaciones profesionales ~

Los contactos son como las plantas: tienes que regarlas de vez en cuando porque si no, se mueren.

Teniendo en cuenta la de años que nos quedan por cotizar, nunca se sabe cuándo va a venir bien tener un contacto, o sea que no dejes de hacerles caso por completo cuando logres un trabajo o cuando ya hayan hecho algo por ti. Intenta conectar en temas que no sean sólo el profesional, te dará más posibilidades de mantenerte en contacto y de crear una relación más cercana.

~ De nuevo: no pidas trabajo, pide su recomendación ~

A ver, no estamos intentando eludir el elefante rosa de la habitación: es obvio que un contacto se hace por algún interés.

A nadie le gusta decir que no, por tanto facilítales las cosas al máximo para decir sí y estarán encantados de hacerlo. Esto significa no ponerles en situaciones embarazosas y suplicarles un puesto de trabajo: te interesa plantearlo de manera que les resulte fácil decir que sí: que te cuente qué perfil de empleado se busca en la empresa, incluso que te recomiende cuáles deberían ser tus pasos para acceder a su empresa. Que te recomiende, no que te dé un trabajo ¡que no es lo mismo!

~ Da ~

Esto es muy simple: el networking no va de que sólo tú consigas lo que quieres. El networking tiene que ser un “quid pro quo”: es que tú consigas lo que quieres pero que también ayudes a otros a conseguir lo que quieren. Especialmente lo que más te ayudan a ti, no nos engañemos!!!.

Tu networking despegará cuando veas claro que consiste tanto en dar como recibir y actúes en consecuencia.

La definición real de networking para mí es crear relaciones antes de que las necesites ~ Diane Darling

En definitiva: ya que lo tenemos tan fácil, saquemos el mayor provecho posible, vamos a crear una red de contactos… pero de verdad.

Fuerza y valor!

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Viñeta de Erlich

Las crisis, las desgracias, las putadas malas pasadas que nos juega la vida tienen algo sumamente bueno: te revuelven por dentro. No es bueno al principio, ni pasado un tiempo… ni pasado un poco más de tiempo. A veces ni siquiera cuando ha pasado mucho tiempo. Pero creedme que se puede sacar algo muy bueno de algo malo.

Ya hablé hace meses sobre cómo superar las frustraciones, en este post. Surgió de una situación concreta que me ocurrió, y en este caso es igual. Últimamente el tema de los cambios me ronda mucho – ya véis que mis últimos posts versan sobre ello. Es reflejo de mi propia situación personal y profesional, que en mi caso van muy de la mano – dado que yo soy mi propia jefa, empleada, compañera, responsable de RRHH, administración y finanzas, incluso servicio de limpieza… no tengo que deciros más :), o sea que esto va en primera persona.

Cuando te acaba de ocurrir algo *malo*, al principio estás tan atenazado por el miedo, el dolor, la frustración, la inseguridad, que no ves más allá de tus narices. Te quedas encogido, atrapado en tu auto-compadecimiento incluso cuando a los demás les contestas “estoy bien, voy tirando…”.

Y eso está bien… por poquito tiempo. Está bien que nos sintamos frágiles, dolidos, injustamente tratados;  no trates de evitar estos sentimientos. Pero al poco debemos empezar a estirar nuestro cuerpo para que esos sentimientos se vayan evaporando; debemos mirar alrededor, dejar de pensar que somos el centro del universo y que todo lo peor nos pasa a nosotros. Resulta que la vida está formada por ciclos, algunos buenos y otros no tanto, pero como tales, van a pasar y cambiar al siguiente.

“El tiempo no cura nada. Lo que cura es lo que haces en ese tiempo.”

Por eso, lo que debes hacer es tomar las riendas del siguiente ciclo. Date una bofetada en la cara y decide que se ha acabado ese ciclo maligno y empieza otro, y que de este, eres TÚ quien tomas las decisiones.

Si esto que te ha ocurrido, que te ha revuelto por dentro, que te ha hecho cabrearte, sufrir y llorar, no hubiera pasado, es muy probable que no tuvieras ahora mismo la oportunidad de cuestionarte, de plantarle cara a tus circunstancias y de tomar decisiones. Es tan humano aferrarse a lo que uno conoce, auto-engañarse con tal de no cambiar, de no arriesgar, que por desgracia, demasiadas veces es sólo cuando estamos entre la espada y la pared que encontramos el coraje de plantearnos decisiones importantes, cambios que eran necesarios desde hacía mucho tiempo.

Y que conste que no le deseo mal a nadie, eh? que yo he tenido mi ración doble de reveses de la vida o sea que sé de lo que hablo, pero también sé que hasta que no me han venido mal dadas no me he plantado delante del espejo para preguntarme “¿pero qué demonios haces?”.

Si estás justo en ese ciclo traumático, en ese punto en que te han dado una patada en salve sea la parte y aún ni te  has levantado del suelo, va por una parte toda mi empatía – ahí he estado unas cuantas veces -, pero por otro lado te digo con el corazón: APROVÉCHALO. Aprovecha que te ha removido por dentro, aprovecha para cuestionarte si como estabas haciendo las cosas es como quieres hacerlas en el futuro, aprovecha esos sentimientos tan fuertes que te ha provocado para dirigirlos en tu favor, y convertirlos en energía para andar hacia otro lado.

Aprovecha para mirarte desde lejos, como si fueras un espectador de tu propia vida. Piensa qué te gustaría escuchar que otros dicen de ti; quieres que digan: “Pobre, no se recupera de esta, lleva hundido meses y sólo tiene excusas para su mala suerte” o prefieres que digan: “Yo no sé de dónde sacó el coraje, pero se puso las pilas, decidió clarísimamente qué quería hacer a partir de ese momento y no ha parado hasta lograrlo”.

No se aprende en testa ajena, lo sé, pero espero que al menos te pares a plantearte en qué punto del ciclo estás y si debes darte la bofetada y pasar al siguiente.

Con todo mi cariño si ahora mismo lo estás pasando mal: fuerza y valor!

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Forges

Este post es una extensión del anterior, al releerlo y darle vueltas al tema de los propósitos que nos hacemos, de los cambios que queremos introducir en nuestra vida pero que se van quedando por el camino, las intenciones frustradas que nos van dejando la espinita clavada…

Y es que por muchas técnicas o sistemas más o menos fáciles que te pueda proponer para introducir esos cambios, hay una máxima que tienes que decidir si estás dispuesto a cumplir: los cambios sólo llegan cuando sales de tu “zona de confort”. Lee el resto de esta entrada »

El genial Quino

A Rey muerto Rey puesto: viva el 2011. La despedida del 2010 me ha resultado agridulce, ya que ha sido un año en el que he tenido la suerte de vivir momentos de intensa satisfacción pero por otra parte, ha sido el año que más he sufrido en mi vida – a la par con el odioso 1.990 -.

Pero no debo quedarme en esto. Creo (desde hace no mucho, debo reconocer) firmemente que no somos lo que nos ocurre sino lo que hacemos con lo que nos ocurre, por tanto debo aceptar los cambios, dejar partir las etapas de la vida y lograr hacer algo que me enorgullezca, a pesar de sentirme a veces consumida por el dolor. Supongo que eso es lo que se llama “la vida” y a lo que se refieren los entendidos cuando dicen que esto “te ayuda a madurar”. Yo simplemente creo que debo ser yo quien decida cómo quiero que sea mi vida, me niego a que las circunstancias me atrapen y me arrastren a ser la persona que otros decidan que yo sea. Lee el resto de esta entrada »

Viñeta de Forges

Hoy os traigo un artículo my interesante, colaboración de Dionisio Contreras (Trabajador y Educador Social, experto en Drogodependencias, formador de Inteligencia Emocional y Gestión por Competencias y Coach privado ¡entre otras cosas!), en el que analiza el estado emocional por el que pasa quien se ha quedado sin trabajo y muestra la necesidad de creer en nosotros mismos, en pararnos a pensar en nuestra situación y no estancarnos en victimismos – sino agarrar las riendas de nuestra vida y tirar para adelante.

Estoy tan en línea con todo lo que Dionisio plantea que me ha parecido una oportunidad estupenda poder compartirlo con vosotros. Espero que os guste y os aporte una dosis de energía y ganas de tirar para adelante. Muchas gracias, Dionisio!

~ ¿Qué puede hacer el desempleo conmigo? ~

Muchos son los estados emocionales que el desempleo puede generar en la salud mental de la persona desempleada, y que pueden terminar por afianzar ideas del tipo: “No puedo más…”, “Estoy a punto de rendirme…”, “Soy licenciado y ni siquiera me quieren para prácticas”, “Continuamente pasa por mi cabeza la idea de acabar con todo definitivamente”, “Necesito ayuda, guía…”, “No sé por dónde empezar…”, “Creo que ya no puedo controlarlo más”, “Si no encuentro trabajo ya, mi vida se va al garete…”, “Haga lo que haga, no encontraré trabajo porque todo está fatal”…

Se ha puesto de manifiesto en numerosas investigaciones que la pérdida de empleo (por la merma de aportes psicosociales, la pérdida de habilidades laborales, y la percepción de no poder planificar el futuro, además de cuestiones relativas a la pérdida de estatus o posición social valorada), afecta a la salud mental y el deterioro es rápido, y este deterioro sobre la salud mental no es la única afección, sino que el deterioro comprende la salud en tanto en tanto en cuanto es definida por la OMS: Bio-psico-social.

Y es que: un largo periodo de inactividad puede derivar en que la persona descuide hábitos tan básicos como el sueño, la comida, y en casos más agudos, la higiene y las relaciones sociales, y desarrolle conductas de carácter adictivo. Las relaciones sociales pueden verse afectadas por el sentimiento de inferioridad del desempleado ante un círculo de personas con mayor poder adquisitivo, normalmente trabajadores. Lee el resto de esta entrada »

Viñeta de Erlich

¿Ya has lograr ponerte en el “estado Rafa Nadal” (ver el post anterior)? 😉 ¿estás preparado mentalmente para ponerte en marcha y encontrar tu Santo Grial? ¿Sí? ¿Seguro? pues en marcha.

Mi recomendación: no te pongas a mandar Currículum(s).

Caray, pensabas que eso era precisamente lo que tenías que hacer, ¿no? Bueno, claro que será lo que tengas que hacer, pero ya hemos comentado antes este tema: para asegurarte que das en la diana, primero tienes que prepararte para ello: el arma cargada, la postura correcta, las piernas separadas y las rodillas un poco flexionadas, el pulso tranquilo, el ojo en la mirilla, esperar a que se calme un poco el viento… y entonces disparar. Pues esto igual: hasta que no estés preparado, ¡no dispares!. No te pongas a gastar cartuchos a lo tonto: te cansarás, empezará a temblarte el pulso, te dolerá el hombro y el brazo de sujetar el peso del arma… y cada vez tendrás menos ánimo y menos posibilidades de acertar. Lee el resto de esta entrada »

 

Viñeta de Doug Savage - "Test de Inteligencia Laboral. Pregunta #72" / "Elija la imagen que completa la secuencia"

Te ha tocado ponerte a buscar trabajo. A ti también (chít!). Ponerte ahora a cambiar, a adaptarte, a actualizar el currículum, empezar a llamar a gente para pedirles favores, a luchar contra la incertidumbre, a reinventarte… ayyyyyyy!!!!

Con lo desentrenad@ que estás en el tema; la pereza, el miedo, la angustia que te mata… encima no tienes la más mínima confianza en el mercado, en tu suerte, en lo que vales…

Y ahora por dónde leches empiezas?

Pues mira, empieza por acabar de lamentarte, lamerte las heridas y cambiar la actitud. Así no vas a ninguna parte. Ponte en perspectiva: esto no es más que otra etapa, como lo es todo en la vida. Es humano el miedo al cambio y especialmente el miedo a no poder pagar la hipoteca. Es humano echarle la culpa al gobierno, al mercado, a los bancos, a las subprime y a todo lo que se menea ;). Vale, como es humano, permítete un rato de pataleta –un ratito-, y hala, a agarrar el toro por los cuernos: el dueño y responsable único de tu futuro eres tú. Lee el resto de esta entrada »